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Wednesday, July 31st, 2002 | Autora: admin

CAPÍTULO 5:

MÚSICA Y CADENAS.

Estuvieron abrazados mucho rato. Cuando se tumbaron en la cama aún durmieron abrazados. A Hermione le daba una inusitada seguridad sentir el abrazo de Sirius y a Sirius le reconfortaba el abrazo de Hermione.

Durmieron toda la noche abrazados el uno al otro. A la mañana siguiente sonaron unos golpecitos en la puerta.

- TOC TOC TOC. Hermione, ya es hora de levantarse.

Había dormido toda la noche de seguido, soñando con cosas románticas, para variar. Abrió los ojos, tenía sus brazos alrededor del cuello de Sirius, y él tenía los suyos alrededor de su cintura. Sonrió. Tenía los labios de Sirius a pocos centímetros de los suyos.

- Sirius- le llamó susurrando al oído.

Él abrió primero un ojo, despacio… luego abrió el otro y sonrió al ver a Hermione sonriéndole. Quiso mover sus brazos para desperezarse y vio que estaban alrededor de la cintura de Hermione -”Si no me acordara de lo que ha pasó anoche”- pensó -”pensaría que lo habíamos pasado muy bien los dos en la cama.”-.

- ¿Ya hay que levantarse?- preguntó, poniendo una voz como la que ponen los niños que no quieren levantarse temprano.

- Pues sí, ya es hora.

Los dos desenredaron sus brazos y sus piernas para poder levantarse.

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Monday, July 29th, 2002 | Autora: admin

CAPÍTULO 4:

PRIMERA NOCHE JUNTOS, ¿SIN TOCARSE?.

Cada uno deseaba sentir los labios del otro en los suyos, y ninguno de los dos conseguía dormir…

Después de un rato, cuando Hermione creía que Sirius se había dormido se giró y se quedó tumbada boca arriba (¿se me entiende?)con los ojos abiertos. No se podía creer que lo que había soñado bueno, más que soñado pensado, la noche anterior se hiciera realidad ahora mismo, y lo mejor era que ésta era la primera de muchas noches que dormirían así. -”Es un sueño hecho realidad”- pensaba Hermione mientras giraba su cabeza hacia Sirius -”Tiene el pelo más bonito que haya visto nunca, y además huele tan bien…”- a la vez que pensaba esto suspiró, intentando captar aquél olor tan especial -”Además, tiene la espalda más bien hecha que he visto en mi vida, y…”- su mirada se perdió entre las sábanas -”un culo…”- Hermione se volvió a regañar a sí misma por pensar esas cosas -”Pero Hermione, ¿Cómo puedes atreverte a pensar así? Como si no tuvieras educación. No es de buena educación, y además no está bien.”- De repente comenzó a discutir consigo misma, como si dos vocecitas hablaran dentro de ella -”Pero no puedo evitarlo… ¡Claro que sí! No le mires, ignóralo, haz como si lo que hiciera Sirius no te importara, destiérralo ya de tu mente. Si claro como si eso fuera tan fácil. Tendrás que intentarlo. No… pero ¿no le has visto?. Mmmmm ¿Por qué tiene que ser tan asquerosamente sexy? Pero él… él nunca se fijará en mí, que esté durmiendo conmigo no significa nada. Duerme conmigo por que no tiene otro sitio donde dormir, si no seguro que dormiría lejos de mí. Tampoco hay que ser así, hija”- definitivamente había una voz en su interior -” Pero… ¿Quién eres tú?”- preguntó a la voz -” Permíteme que me presente soy Mione, tu conciencia mágica, a veces las brujas cuando tienen unos dilemas muy importantes o que no se pueden sacar de la cabeza aparecen las conciencias mágicas para tratar de ayudar.”- respondió la vocecita.

(a partir de aquí, para no liarnos representaré los pensamientos de Hermione en un dialogo ya que está hablando con su conciencia…)

- Lo que vas a hacer va a ser confundirme más de lo que estoy.

- No, lo que voy a decir es lo que tú querrías decir y no te atreves.

- ¡Oh! ¡Cállate!- Hermione estaba enfadada consigo misma.

- No me callaré. Estás confundida. Lo que sientes por Sirius NO es amor.

- ¿A no? ¿Y tú como lo sabes?

- Amor es algo diferente, y tú aún no sientes amor por él.

- No… lo que siento yo es otra cosa ¿No? Es pasión… es… yo creo que si es amor.

- Quizás pronto sí pero aún no… las chicas como tú se enamoran de chicos como Ron… o Harry.

- Ron y Harry son amigos míos, no me voy a enamorar de ellos.

- ¿Por qué no? Es lo normal, ¿sabes cuántos años tiene Sirius?

- Mmmm… No, pero sé que bastantes más que yo.

- Entonces hasta que no demuestre él que te ama no puedes decirle nada ¿Sabes por qué? Por que se reirá de ti, pensará esta NIÑA está loca.

- ¿Me estás confundiendo aún más no se supone que me ibas a ayudar?

- … – La vocecita no contestó.

-”Bien, encima se va cuando comenzábamos a hablar el mismo idioma…


Sirius había notado como Hermione se había girado en la cama así que pensó que estaría dormida. Él también se giró, con los ojos cerrados, pensando en todo lo que estaba pasando. Dumbledore le había mandado que fuera a proteger a Hermione ya que algunas fuentes indicaban que Voldemort iba tras ella. El desconocido del parque había sido seguramente una primera toma de contacto para ver con qué medios de seguridad contaba Hermione. Había sido una suerte que él estuviera allí. Podía ser perfectamente el perro de Hermione, un perro corriente, sin más. -”Debería contarle lo que pasa… estaría más segura si lo sabe…”- Volvió a girarse hacia Hermione, ella al sentir que se giraba para mirarla también se giró. Se quedaron tumbados cara a cara.


-”¡Qué guapo es!”- Pensó Hermione. Acto seguido preguntó en un susurro:

- ¿Aún sigues despierto?-

- Sí…

- ¿Es que… te preocupa algo?- preguntó.

- Hermione, tengo algo muy importante que decirte.

-”¿Ves conciencia? Ahora mismo va a declararme su amor.”-

- Dime.- Le miró a los ojos, aquellos preciosos ojos. Estaba conteniendo su emoción…

Sirius se sentó en la cama mirando hacia Hermione, tenía que contárselo por su seguridad, sería mucho mejor así, podría defenderse si pasaba algo, y si veía algo extraño sería consecuente de sus actos…

- Dumbledore me envió aquí para velar por tu seguridad.

Hermione se sentía como si hubiera tocado un traslador, su estómago se había encogido de repente, la sonrisa que tenía en la cara pasó a ser una boca abierta de asombro y decepción, los ojos, que antes eran de emoción ahora se habían quedado sin emoción.

- ¿Co-cómo?- consiguió articular.

- Dumbledore ha recibido noticias de que podrías ser una de las probables futuras víctimas de quien-tu-sabes. Así que hasta que comience el colegio estoy encargado de ti.

Hermione abrió la boca aún más si cabe. -”Así que está aquí por obligación”- pensó -”No soy nada especial para él, solamente está aquí por que alguien se lo ha mandado, y como necesita un lugar para ocultarse este sitio es perfecto, además nadie sabe que es un animago y puede hacer su trabajo tranquilamente”-.

- ¿Por qué yo?- preguntó, más por curiosidad que por temor, en aquél momento no sentía temor ninguno, pero si una gran decepción de ella misma.

- Eso aún no lo sabemos, Dumbledore está haciendo averiguaciones. El desconocido del parque podría ser un mortífago, por la forma en que iba vestido y por cómo apareció de repente la correa del otro perro. Pero no es seguro.

¿Lord Voldemort la quería a ella? ¿Para qué? Quizás quería matarla por ser una sangre sucia, para hacer más daño a Harry, no le servía cualquier bruja, tenía que ser ella. Se enfadó. Se enfadó con sus padres por no ser magos, con Dumbledore por no haberla dicho nada ni siquiera con una lechuza, con Harry por ser su amigo pero sobretodo se enfadó con Sirius.

- Buenas noches.- fue lo único que dijo.

Y acto seguido se giró y se tumbó en la cama como antes, dando la espalda a Sirius. -”Como he podido ser tan tonta. Cómo he podido llegar a pensar que venía a pedirme ayuda, por ser su… “amiga”. Simplemente sigue ordenes, como los perros de verdad. ¡Dios! ¿Habrás alguna chica más tonta que yo en el mundo? Él no siente nada por mí, además bien ha dicho está por ORDENES, no por que realmente quiera que no me pase nada.”- Estaba a punto de echarse a llorar por su propia metedura de pata al pensar lo que no era, pero no podía, no teniendo a Black cerca. Lo había decidido, desde aquél momento haría como que aquél tipo era un desconocido que esta allí por ordenes de Dumbledore para que ningún perro la atacara.

Sirius se sentía un poco confundido por el comportamiento de Hermione. Se tumbó de nuevo en la cama mirando la espalda de aquella joven, seguramente estaba asustada por lo que le había dicho, era normal, había sido demasiado brusco al decírselo de aquella manera. Alargó su mano y la pasó por el pelo de Hermione intentando que fuera algo tranquilizador para ella, intentando decir que él nunca permitiría que la hicieran daño.

Hermione se sobresaltó, -”¿Qué estaba haciendo Sirius? ¿Creía que ella tenía miedo? Se equivocaba”-.

- Déjame Black, he dicho que buenas noches, no necesito tu compasión de nada.

Sirius se quedó congelado. -”¿Le había llamado Black? ¿Se había enfadado? Pero ¿por qué?. No entendía nada.”-

- ¿Te has enfadado?… Hermione… ¿Qué pasa ahora?- empezó hablando con voz de adulto, hasta ahora no había usado ese tono con nadie.

- No…

- ¿Por qué me has llamado Black?- realmente le había dolido que Hermione le tratara como un desconocido, como si no valiera nada para ella.

Hermione se sentó, tenía los ojos brillantes por culpa de las lágrimas que querían salir.

- Yo pensé que estabas aquí por que querías, no por las ordenes de Dumbledore.

- Yo estoy aquí por que quiero, en cuanto oí a Dumbledore decir lo que podía pasarte me propuse a mí mismo ser quien te cuidara.

Hermione miró a los ojos de Sirius, confundida.

Sirius miró a los ojos de Hermione, con cariño.

- ¿En serio crees que me da igual que te pase algo?

- Eso… eso pensaba…

Respondió Hermione algo cohibida. -”Sí la tenía aprecio. ¡Bien!”-.

- Hermione, me importa todo lo que te pase, no dejaré que nadie venga a hacerte daño.

Dicho esto abrazó a Hermione, y ella le abrazó a él. Fue un abrazo cariñoso, fue su primer abrazo. Él se lo daba con cariño, no quería perderla, para empezar por que era una chica especial y además por que sentía algo extraño hacia ella. Ella le daba su abrazo con amor, ya la daba igual si sentía amor por él o si solamente era cariño, lo importante era que él estaba ahí.

Estuvieron abrazados mucho rato. Cuando se tumbaron en la cama aún durmieron abrazados. A Hermione le daba una inusitada seguridad sentir el abrazo de Sirius y a Sirius le reconfortaba el abrazo de Hermione.

Monday, July 29th, 2002 | Autora: admin

CAPITULO 3:

LUCHA DE PERROS.

Después de todo el lío de las toallas Hermione tenía serios problemas para mirar a Sirius a los ojos sin sonrojarse. Sin darse cuenta llegó la hora de la comida, que fue tan amena como la del desayuno, y sin saber cómo seguían sentados a la mesa cuando oyeron el ruido de unas llaves chocar contra la puerta de la casa. Sirius rápidamente cogió la varita de Hermione, recogió la mesa con dos palabras y un movimiento de muñeca, acto seguido dejó de nuevo la varita en su sitio y de repente Hermione se dio cuenta de que lo que tenía a su lado era un perro negro, no un hombre. Sus padres llegaban a casa después del congreso de dentistas.

- ¿Hermione? ¿Estás por aquí?- oyó la voz de su madre que le llamaba.

- Sí mamá.- Miró al perro y le dijo- ¿Y ahora qué?-.

Como respuesta el perro (Sirius) fue corriendo hacia donde estaban los padres de Hermione. -”¡Bien!”- pensó Hermione -”Así ya podrán echarme la bronca por haber traído un perro a casa”-.

Y no se equivocaba. su madre le miró con cara de enfado a la vez que señalaba al perro y decía:

- ¿Qué es esto?

La reacción de su padre fue diferente, a él le encantaban los animales, él se agachó y acarició la perro, mirando a Hermione con cara de te has metido en un lío con mamá.

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Saturday, July 27th, 2002 | Autora: admin

CAPITULO 2:

PRIMER FLECHAZO.

Sirius despertó. Se sentó en el sofá y vio asombrado que su mano sostenía la de Hermione que estaba sentada a su lado. Al parecer ella había dormido allí. La miró, tenia una cara tan dulce, además, el pelo de ese color le quedaba muy bien y se parecía mucho a… a… ¿Lily? No podía creerlo, de no ser por que Hermione tenía los ojos azules, sería un fiel retrato a Lily cuando tenía esa edad. Las mismas formas, la misma suavidad de la piel, pensó mientras le acariciaba la mano. Se acercó a ella y la olió el pelo, olía tan dulce. Soltó su mano suavemente y la cogió en brazos para llevarla a su habitación, la dejó en su cama y la arropó con mucho cariño. La besó, un tierno beso en sus labios, casi tan sólo los rozó, pero ese roce provocó un estremecimiento en el cuerpo de aquel hombre. Volvió a bajar al salón, pues aún era temprano y se volvió a tumbar en el sofá, con las manos por detrás de la cabeza y los ojos abiertos, pensando. Hermione le recordaba a Lily, si, pero él nunca se había enamorado de ella, sobretodo por James, ella era su chica, y aunque Lily y él habían estado juntos un par de semanas cuando estudiaban en Hogwarts nunca habían conectado tanto como James y Lily. Pero, más que a Lily, a lo que le recordaba Hermione era a sus años de soltería (bueno, aún seguía soltero) en Hogwarts, aquellos planes que hacía para conquistar a las chicas, aquellas bromas absurdas para llamar su atención, normalmente su aspecto las atraía, pero si luego caían rendidas era por su forma de ser, o al menos eso era lo que él pensaba. No tuvo ninguna relación lo suficientemente seria en Hogwarts como para después casarse… como habían hecho Lily y James. Luego todo comenzó a complicarse, se hizo auror, Voldemort comenzaba a ganar muchos seguidores y él, como auror, debía pararle los pies, claro que tuvo tiempo para cosas bonitas como la boda de James y Lily y el nacimiento y bautizo de Harry. Luego ocurrió lo de Peter y se lo llevaron a Azkaban. Allí tampoco había podido recordar nada bueno, ni experimentar la alegría, ni el amor. Y, ahora que era libre, tampoco podía por que Voldemort había vuelto de nuevo, todos le buscaban por un asesinato que no cometió y huía de la justicia. Pero, ahora, de repente se encontraba con la dulzura de aquella niña, que le recordaba sus tiempos de joven, y una extraña llama corría por su interior. No podía explicarse lo que era, solo sabía que sentía algo muy extraño.

De nuevo se sentó en el sofá, no podía estar quieto en un sitio durante demasiado tiempo, su instinto de fugado se lo decía, pero allí estaba seguro, y sino se convertiría en perro y nadie se daría cuenta de nada. Quizás podría ser, durante un tiempo, el típico perro que toda familia muggle tenía. De repente algo extraño se le subió a las rodillas. Después de un susto, lo miró y se dio cuenta de que solamente era el gato de Hermione, Crookshanks. A lo mejor los padres de Hermione ponían alguna pega a que se quedara contaba con Crookshanks para demostrar que perro y gato podían vivir tranquilamente juntos.

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Thursday, July 25th, 2002 | Autora: admin

CAPÍTULO 1:

HERMIONE… NUESTRA QUERIDA HERMIONE

Era por la mañana y el sol comenzaba a desplegar sus rayos por todas partes, uno de ellos se coló por entre los agujeros de la persiana de la habitación de Hermione. Ella misma había dejado la persiana entreabierta la noche anterior pero se arrepintió d4e ello cuando el rayo de sol al pasar por uno de los agujeros le dio directamente en un ojo y la hizo despertarse.

En verano nunca se levantaba temprano, tampoco estaba las horas muertas en la cama, pero la gustaba disfrutar un poco de las cosas buenas que tenía el no ir al colegio y estar de vacaciones.

Echaba mucho de menos a Ron y a Harry… extrañamente al recordar aquel último beso que había dado a Harry cuando se despidieron en King Cross se puso colorada. Se sentó en su cama y se llevó las manos a las mejillas… estaban calientes. No podía entender por que se ruborizaba de aquella manera al recordar aquél beso tan simple.

-”En fin”- pensó -”fue sólo un beso de amigos y además, lo hice por que tengo miedo de que algo malo le pase, es normal, somos amigos y es normal que me preocupe por él”- se levantó y fue hasta el espejo de su armario en el que se miró a sí mismo y dijo:

-¿Verdad que es normal?

El reflejo no le respondió, lo único que hizo fue devolverle el mismo gesto de incredulidad que ella tenía en su cara. Miró el reloj… eran las 7:00 de la mañana. Como oyó ruidos en la cocina decidió bajar a desayunar, pues su madre o su padre (probablemente su padre, dedujo por los golpes de las cacerolas) ya estaba despierto.

Después de ayudar a su padre a preparar un desayuno en condiciones (bueno, mas bien lo preparó ella sola) desayunaron los dos juntos en la mesa de la cocina, mientras el señor Granger untaba las tostadas con algo de mermelada y Hermione apuraba su vaso de leche una lechuza llegó con el Profeta. Hermione buscó un par de monedas en la estantería de la cocina, se las puso a la lechuza en la bolsita y ésta se fue. A Hermione le gustaba estar enterada de lo que ocurría en el mundo mágico mientras ella estaba atrapada en su mundo muggle, y más ahora con la vuelta de Voldemort. Por lo visto aún no había señales claras de que hubiera renacido y estuviera actuando, lo único importante que había sucedido últimamente según había visto en los telediarios muggles había sido que un importante científico había dejado su carrera, cuando aún tenía solo 30 años y comenzaba a disfrutar de sus logros, también había habido un choque muy aparatoso de trenes, pero sin ningún herido y lo único que podía causarle alguna sospecha había sido la desaparición de una niña pelirroja en un pueblo de Londres… cuyo nombre no recordaba. Miró la portada y por suerte no había nada malo en ella, todo eran noticias sin importancia… hasta que llegó a la página 4.

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