Hace frío. Supongo que la temperatura de mi cuerpo ha sufrido un enorme descenso porque mi corazón se ha parado.
No bombea. No late. Simplemente ha desistido de seguir latiendo, se niega. No puede albergar tanto dolor, se ha superado a si mismo y no quiere seguir así.
Supongo que necesito un descanso, un momento de alivio.
Tal vez solo necesito algo de amor desinteresado e incondicional.
Quizás eso no exista.

