¿Soñarán los peces suicidas con quedar en tierra y morir ahogados rodeados de oxigeno, incapaces de respirarlo? Puede que, posiblemente, las personas seamos las únicas que, pese a ser inteligentes, deseamos este tipo de cosas.
Lágrimas que caen, sollozos en silencio, el aire se agrieta y duele respirarlo, la cabeza estalla en miles de pensamientos que rebotan y hacen que todo parezca complicado.

